Hacía mucho tiempo que tenía ganas de escribir sobre esta cuestión, sobre héroes de carne y hueso y que a buen seguro muchos tenemos ejemplos cercanos. Tal vez algunos ingenuos lectores piensen que me vengo a refereir a los sobrevalorados jugadores de fútbol de la selección española, o al famoso/s de turno; nada más lejos de la realidad. Os hablo de muchos de los 4.645.500!! (fuente INE - Septiembre 2010) de parad@s que tenemos en este país.
No puedo más que mostrar mi admiración (y lo dice uno que conserva su trabajo), ante gente que cada día se levanta con la ilusión y la esperanza de encontrar un trabajo, de luchar por pagar sus hipotecas y/o de dar sustento a sus hijos; de hacer lo indecible porque sus hijos no dejen de ir en las mejores condiciones al colegio, al instituto o incluso a la universidad, sabedores de que esa es la verdadera oportunidad de mejora que pueden brindarle a la generaciones venideras. Esta gente si que merece un homenaje, y si la clase política de este país (sin importar el color político) tuviera la más mínima decencia, así lo harían. Detrás de cada uno de esos más de 4 millones largos de desempleados hay una historia diferente que contar. No voy a obviar que hay ciertos aprovechados que están cobrando el subsidio por tal de no dar palo al agua, pero esos pocos no pueden enturbiar la enorme imagen que merecen la gran mayoría, que lucha cada día por subsistir y por aguantar con la esperanza de que las cosas mejoren, para ellos un aplauso y todos mis respetos.
Mientras tanto, el señor Corbacho, actual ministro de Trabajo, que más bien parece un sicario a sueldo de los grandes capitales privados se dedica a recomendar que se contraten planes privados de pensiones, indicar que será necesario aumentar los años cotizados para cobrar pensión o aumentar la edad de jubilación hasta los 67 años, por no hablar de la recién aprobada reforma laboral que abarata y facilita el despido. Más le valdría estar calladito y trabajar duro para que la situación de todos estos desempleados mejore, en lugar de abrir la boca para decir esa serie de barabaridades impropias de un ministro de un mal llamado gobierno ¿Socialista?!. Sin duda señor Corbacho, los grandes fondos de pensiones privados y las aseguradoras deben estar encantados con su gran labor de promoción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario